Yo pensaba que sólo en Europa, sobre todo en Alemania, existían los skinheads, esos tipejos racistas que añoran a Hitler, pero ya apareció uno en México, faltaba más: el pelón Mondragón y Kalb, nada menos jefe de la policía chilanga, que, muy sacalepunta, se mofó a voz en cuello de la apariencia física de nuestros paisanos veracruzanos integrantes del Movimiento de los 400 Pueblos, que desnudos se manifiestan hace tiempo en el monumento a Cuauhtémoc, y además vociferó que si por él fuera ya los hubiera corrido a patadas. Voy voy con el pelochas: ¿muy bravito?, pues que se acerque por allí y se exponga a que le den pamba con piedra. Ya en serio, pienso que este individuo merece una reprimenda del Carnal Marcelo por su intolerable y pendeja actitud. Por lo pronto, la porra lo saluda, pinche pelón.
¡ADELANTE, CARMEN ARISTEGUI!
Carmen Aristegui se va de la W. Ya se habían tardado esos infelices empresarios gachupines y aborígenes. Seguramente estaban hasta la madre de que Aristegui no se plegara a su voluntad represora de la libertad de expresión, que ellos, hipócritas, claman defender. Ella, Carmen Aristegui, tuvo, tiene, el valor de que carece la mayoría de maricones locutores maiceados y dizque comentaristas lameculos del poderoso, para exponer ideas adversas a la tendenciosa y falaz información oficial. Para dar voz a otras periodistas valientes como Lydia Cacho y Sanjuana Martínez o verdaderos intelectuales como Crespo, Meyer, Dresser… Para exponer, a veces con temeridad, candentes temas políticos como los del fraude electoral, el góber precioso, el cavernal alcahuete de pederastas, el gastroenterólogo de la señora de Veracruz… La derecha gobiernista pretende acallar las voces que disienten del régimen espurio. ¡No lo permitamos! ¡Levantemos nuestra voz una y mil veces contra el gobierno dictatorial de Calderón!
Por principio de cuentas, no oigas la W ni las estaciones del grupo Televisa Prisa, esta última de los gachupines que no sólo controlan la radio, sino están destruyendo manglares para construir hoteles y se quieren apoderar de la industria eléctrica y de nuestro petróleo. ¿Tendremos que ir de nuevo a coger gachupines como dijo don Miguel Hidalgo al iniciar la guerra de Independencia?
¡Adelante, Carmencita!
ACERA
Acerca de la reciente reforma electoral, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) indicó que para los legisladores y partidos políticos la prioridad es maximizar su poder en vez de procurar mejores condiciones de vida a los mexicanos. ¡Ah chingá! Ora resulta… ¡Qué preocupados están los santos varones!, pero ¿a qué mexicanos se refieren? Si es a ellos, vaya que lo han procurado: cada vez viven mejor negando prestaciones, reduciendo salarios, explotando bien y bonito a los trabajadores.
El ca…naco dirigente de la (Canaco), Lorenzo Ysasi Martínez, dijo, también acerca de la reforma electoral, que no permitirán que la “partidocracia se consolide y despoje” del IFE a los mexicanos. Pos ora sí que (los canacos) se la persignaron, mi Lencho, pues por esta vez los senadores se portaron a la altura y mandaron a la goma al Ugalde, no al IFE.
... al final de su discurso aseguró (el Jelipe) que hasta el 15 de septiembre se han creado 689 mil nuevos empleos, una cifra “histórica” –según dijo–, pero su aseveración provocó escasos aplausos. Ya ni sus contlapaches le creen, y no le creen porque las cifras del Inegi desmienten al presidente del desempleo y la carestía.
En fuentes del propio Ejército Mexicano se comentó que la decisión de Calderón Hinojosa de vestir a sus hijos con uniformes e insignias militares, “más que una ofensa, es un halago”. Pobre amigo, si no tiene más apoyo que el de los sardos, tiene que barbearlos.
En el desfile militar del pasado 16 de septiembre se presentó por primera vez al Cuerpo de Fuerzas de Apoyo Federal, creado por decreto del Ejecutivo de facto en mayo de este año con un doble propósito: combatir al crimen organizado y prevenir casos de perturbación de la paz social. ¡Aguas con el güey ese! O séase el infeliz de Jelipe.
En Guerrero, Sinaloa, Quintana Roo y Coahuila, siete personas fueron asesinadas ayer a balazos por presuntos sicarios al servicio del crimen organizado. En Arcelia, Guerrero, tres hombres, aún no identificados. En Culiacán, Sinaloa, los jóvenes Dalton Iribe Beltrán y Hugo Alfredo Arredondo. En Quintana Roo, María del Socorro Medina López, presunta distribuidora de drogas en Cancún, vendada de los ojos y maniatada. En Torreón, Coahuila, el joven Sergio Antonio González. Además, cinco personas asesinadas fue el saldo que dejaron presuntos sicarios en Chihuahua. Todo en un bello día de septiembre. ¿Pos no que iba a toda madre el combate al crimen organizado? Puro blof del gobierno, más bien del desgobierno.
La UE adoptó el 18 de junio un documento en el que invita a Cuba al “diálogo político integral y abierto”, pero La Habana lo rechaza mientras los 27 no eliminen la Posición Común de 1996, que exige a la isla cambios políticos y democráticos, así como las sanciones que impuso en 2003. Carajo, Fidel, escucha: que ya vengan esos cambios, para que vuelvan a la isla los casinos y prostíbulos, el desempleo, la ignorancia, la miseria, la insalubridad y, aparejada, la muerte por enfermedades curables, o sea todas esas maravillas del mundo libre y democrático que, por ejemplo, disfutamos en México. Acá la pasamos bomba así. No seas terco, Fidel.
El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) redujo atribuciones, aprobadas previamente, a la comisión que investiga la presunta violación de garantías individuales en San Salvador Atenco en mayo de 2006, al establecer que ésta “no deberá referirse a aspectos relacionados con formas de reparación” de quienes hayan sufrido la violación de sus derechos, como tampoco podrá señalar posibles responsabilidades civiles, penales, administrativas o políticas de los funcionarios involucrados en los hechos. ¿A qué se reduce entonces la investigación? A hacerse pendejos esta bola de viejitos venales. Es la Suprema Corta.
Caracas, 17 de septiembre. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció hoy que los excedentes de los ingresos petroleros serán utilizados para fortalecer el sistema educativo estatal, no sólo con nuevas escuelas y universidades públicas, sino también con más maestros –uno por cada 28 estudiantes– y una mejor capacitación sobre el proyecto bolivariano. Vaya con el dictador, que dedicar los excedentes a esas zarandajas. Vicente Fox, el non plus ultra de los demócratas, los dedico a engordar su fortuna y la de su parentela, ¿o dónde quedaron? POR FAVOR, SEÑOR DICTADOR CHÁVEZ, DÉJESE DE POSTURAS POPULISTAS Y SIGA EL EJEMPLO DE ESTADISTAS DEMÓCRATAS COMO EL HONRADO PRESIDENTE FOX.
“El abuso de niños al emplearlos como soldados es una de las mayores violaciones de los derechos humanos”, subrayó Dietrich Garlichs, presidente del Unicef en Alemania. Pos aquí en Mexicalpan de la Tunas el tlatoani en turno ha comenzado vistiendo a sus hijos de soldaditos… Qué buen puntacho.
“A menos que Petróleos Mexicanos (Pemex) obtenga la hasta ahora prohibida asistencia extranjera para perforación profunda”, la paraestatal está “tambaleante” y sus reservas declinarán, advierte Alan Greenspan, ex presidente de la Junta de la Reserva Federal estadounidense, en sus memorias La edad de la turbulencia. Los extranjeros están metidos hasta el chapopote en Pemex. ¡Quieren más? Ya ni la friega este infeliz ruco.
Otra del ruco Greenspan: en un capítulo de su libro aborda el populismo en Latinoamérica, al que considera negativo y producto de la “equivocada percepción” de que EU es causa primordial de la miseria económica. Pero ¿quién osa decir tal mentira? EU no sólo es el campeón del mundo libre sino el impulsor del enorme progreso de los pueblos, entre ellos el de México, que atado al gran país del norte ha avanzado en los últimos 25 años al ritmo vertiginoso del 2 por ciento anual, gracias al cual el empleo ha decrecido como nunca antes y con ello la emigración y la miseria degradante. Le cabe toda la razón, míster Greenspan.
El mismo infeliz opina que la nacionalización del petróleo mexicano en 1938 por el presidente Lázaro Cárdenas es un ejemplo de sentimiento latinoamericano. El acto tuvo lamentables consecuencias para México, dice. Ora sí que se mio fuera de la bacinica este viejito comemierda. Pese a que cada vez es menos nuestro, si no fuera por el petróleo expropiado el país estuviera más jodido. El gobierno ha exaccionado hasta lo último a Pemex para sostener este país, aunque buena parte de los ingresos haya ido a parar a la bolsa de políticos y empresarios rateros, como Fox, que se pechó los excedentes petroleros del sexenio, ¿o dónde quedaron?
Greenspan alaba en su libro a personajes mexicanos como Ernesto Zedillo, Pedro Aspe, José Ángel Gurría, Guillermo Ortiz y Francisco Gil Díaz. Puro salinista jijo de la chingada. Cómo no alabarlos si todos han sido lameculos de los gringos.
La amenaza venezolana
La amenaza venezolana
Chávez, caudillo populista, Chávez, dictador; Chávez, enemigo de la libertad de prensa; Chávez busca eternizarse en el poder. El mismo sonsonete difundido de sol a sol desde Venezuela hasta casi todos los confines del mundo por periódicos, radios, televisoras, púlpitos y sitios de Internet de los dueños del dinero. Utilizadas por ellos las palabras se corrompen, pierden su sentido auténtico. Si queremos saber cómo es de veras la realidad debemos aprender a leer, ver y oír al revés.
Porque en marcado contraste con el mundo capitalista neoliberal fascistizante, donde las decisiones las toma la minoría opulenta, Chávez encabeza el movimiento de masas más resuelto y novedoso por la democracia, en su acepción etimológica de gobierno (cracia) del pueblo (demos), cuyo ejemplo atrae cada vez más simpatizantes en América Latina y el planeta. La elite imperial, sus socias europeas, las serviles e ignorantes clases dominantes de los países dependientes –y sus voceros intelectuales, a sueldo o inconscientes– hacía mucho tiempo que no sentían tan peligrosamente amenazado su sistema de control económico, político y militar de las mayorías. Han entrado en pánico ante la repercusión continental e internacional del chavismo, mientras América Latina se rebela, Irak es incontrolable y las bolsas se desploman.
Como dice el pueblo en Venezuela, Chávez los tiene locos. Ha virado el país al revés. Los pobres, los negros, los mulatos, los indios, las mujeres humildes, los trabajadores y los campesinos –los que antes no contaban– cada día adquieren más poder de decisión sobre su destino. Caracas determina su política interior y exterior en función de los intereses no sólo de Venezuela, sino de los pueblos de nuestra América, sin olvidar los del resto del mundo, conducta respaldada por votaciones crecientes en cantidad y calidad en una sucesión de impecables victorias electorales. Porque si la revolución bolivariana es campeona en democracia participativa, sus credenciales en democracia electoral guardan un armónico equilibrio con aquella.
Con Chávez no pueden medirse ni de lejos en sufragios, y menos por la fuerza. A más contrarrevolución, más se radicaliza la revolución bolivariana.
Como prometió el presidente desde meses antes de arrasar en las elecciones de diciembre pasado, Venezuela marcharía hacia el socialismo con base en una importante reforma constitucional. Un socialismo desde abajo, de consejos comunales y de obreros, campesinos y estudiantes constituidos en poder popular, con facultades para gobernar en su esfera de acción. Una nueva organización político-geográfica encaminada a liquidar las asimetrías entre regiones y entre campo y ciudad, y a un desarrollo económico y social armónico, proclive a una distribución justa del poder.
Un ejército “patriótico popular” para defender la soberanía. Un nuevo Estado socialista, que remplazará al actual, lastrado por la burocracia y la corrupción. Una economía regida por el interés colectivo y la propiedad social y comunal, donde la propiedad privada tendrá participación si se sujeta a esa regla, y un banco central y reservas internacionales subordinados a esos fines. La jornada laboral será de seis horas para dar a los trabajadores tiempo para instruirse, cultivarse y aportar a la comunidad, creando decenas de miles de nuevos empleos que pongan fin a la economía informal. Los trabajadores por cuenta propia y de la cultura tendrán acceso a los beneficios de la seguridad social.
Todo eso va incluido en la propuesta de reforma constitucional, que debe aprobarse próximamente por la Asamblea Nacional y es debatida al mismo tiempo exhaustivamente por el pueblo venezolano y las bases del partido revolucionario en construcción, con el fin de someterla a referendo en diciembre de este año.
Se propone la relección presidencial continua, pero sujeta a revocación, como todos los cargos electivos. Nada de copiar el sacrosanto patrón yanqui de mudar de gerente del capitalismo cada x años, aunque mirando a otro lado ante regímenes que le son afines, como las petromonarquías árabes.
Será el pueblo venezolano el que decida cuánto tiempo gobernará el actual mandatario, pero está claro que la mayoría no sacrificará las excepcionales cualidades de estratega y de conductor de su líder por complacer a sus enemigos. Hay Chávez para rato.
Los capitalistas, por cierto, no han tenido reparo en alargar el mandato de sus caudillos cuanto les ha convenido. Ergo Roosevelt, Adenauer, Felipe González, et al.
Sentencian a sacerdote que mató a su hijo para no ser descubierto
Lean esta nota que publicó La Jornada hace unos días y dense cuenta de cómo actúan estos zánganos que predican el amor y la bondad. No sólo violadores de niños, también asesinos.
El prelado trató de evitar así que se descubriera que procreó a un hijo en concubinato, por lo que podrían retirarle su orden sacerdotal
Ecatepec, Méx. El sacerdote de la Arquidiócesis de Texcoco, Dagoberto Valle Arriaga, fue sentenciado a 55 años de prisión luego de que el 14 de septiembre de 2005 mató a su hijo para evitar ser descubierto y que le retiraran su orden sacerdotal.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) aportó las pruebas necesarias para descubrir el homicidio del joven Oscar Emmanuel Valle Hernández, procreado por el cura en concubinato con María Félix Hernández.
De acuerdo con las investigaciones y la causa penal 91/06, Dagoberto Valle citó a su hijo en la avenida R-I, en el municipio de Ecatepec.
Sin explicación alguna, Dagoberto Valle trasladó a Oscar Emmanuel al estado de Guanajuato, donde determinó asesinarlo y abandonar su cuerpo en un lugar despoblado por el rumbo de Acámbaro.
Una vez que las investigaciones lo pusieron al descubierto, el homicida fue detenido y puesto a disposición de las autoridades ministeriales, quienes con los elementos de prueba suficientes determinaron consignarlo al Juzgado Primero Penal de Primera Instancia en el penal de Chiconautla.
En sus declaraciones, el sacerdote aceptó haber procreado en concubinato a Oscar Emmanuel, a quien asesinó para evitar que le fuera interrumpida su orden sacerdotal si se llegaba a conocer la verdad.
Dagoberto Valle Arriaga también fue sentenciado a pagar una multa de 109 mil 980 pesos por reparación de daño material.
Así era ella
En las vecindades de antaño, yo me crié en una, la pelea mujeril por los espacios era cosa de todos los días. Que por qué quitó mi ropa del lavadero si lo tenía apartado pinche vieja pinche usted que nació encuerada que por qué tiende sus trapos en mi pedazo infeliz trapos los suyos vieja fodonga fodonga la más vieja de su casa con mi madrecita no se meta pues entonces chingue a su padre que atrévase a pegarle a mis hijos y le parto el hocico a poco nomás es de partir…
Pues ocurrió que una mañana, la del 15 tocó a la puerta de doña Pancha, la del 13. Doña Francisca, le dijo aquélla, que alardeaba de posibles y buena educación, es la última vez que permito que sus escuincles me ensucien la ropa con su pelota; la próxima les voy a dar un escarmiento. Hágales algo, pendeja, y le saco el mole. ¿Me saca?, ya veremos.
La del 15 entró a su vivienda y salió armada de una pistolota: ¿qué dijo que me iba a hacer? Doña Pancha, como las vecinas que argûendeaban en los lavaderos y los chamacos que corrían en el gran patio, se impresionó pero procuró no darlo a notar. Ah, ¿con pistola? Yo también tengo; a poco cree que le tengo miedo, cabrona. Y presurosa, entró a su pieza, hurgó en los cajones del ropero y dio con ella: una Smith and Wesson 22 con cachas nacaradas que su marido usaba ocasionalmente cuando iba al rancho.
Salió a enfrentar a su adversaria, cuya estatura iba con su pistolón. ¡Niños, métanse!, ora verá esta presumida. Ora sí, infeliz, dispare si es tan valiente, se me hace que le falta lo que al carrizo. La mujerona no esperaba esta reacción de doña Pancha y se amedrentó. Órale, insistió doña Pancha, lo que sea que suene. La del 15 no ocultó su miedo, sintió que las piernas se le doblaban y entró rápidamente a su casa.
Doña Pancha, trastabillante, se metió a su vivienda y suspirando les dijo a sus hijos mientras examinaba por un lado y por otro el arma: ¿Y cómo se manejará esto?
Detrás del mostrador
Tras el mostrador, el Chino –mediana edad, baja estatura, nervudo, arremangada la camisa, blanca como el mandil a la cintura– todavía tembloroso y medio pálido, sonreía orgulloso.
–¿Por qué hiciste eso, idiota! –gritó angustiada, si bien con energía, su esposa, señora rechoncha a cuyo vestido cubrían el entonces infaltable delantal de peto floreado y un quisquémel de estambre– ¿Qué tal si te mata?
–A ese pendejo le faltaba lo que al carrizo –contestó él.
La cervecería que atendía el Chino, El Pavo Real, estaba en la esquina de Roldán y Corregidora, a la vuelta de la Alhóndiga, en la mera Merced. Corrían los años cincuenta y aún no se construían las grandes naves de Anillo de Circunvalación que albergaron a los comerciantes mercedarios. Era casi de madrugada. Transeúntes ocasionales caminaban por las calles apenas iluminadas por los mortecinos focos del alumbrado público. Sus sombras se proyectaban gigantescas en las paredes. Uno que otro cargador, mecapal al hombro y balbuciendo incoherencias, trastabillaba borracho por el arroyo, cuyo pavimento, de por sí oscuro, relumbraba como una negra pista de patinaje formada por la capa de lodo que lo cubría. Montículos de basura se sucedían, hurgados por enormes ratas que en un enloquecido ir y venir corrían frenéticas de un puesto a otro de los colocados sobre el arroyo de Roldán y que, montados en burros de madera y cubiertos a esa hora con grandes ayates fuertemente atados con reatas, ocupaban desde la calle de Emiliano Zapata hasta la de República de El Salvador. Como una gran boca, la noche mercedaria eructaba un olor agrio, acebollado, pútrido.
Frente al negocio, un tanto apartado de la acera, estaba el puesto de tacos de Rodrigo y su primo, quienes ya se disponían a cerrar y lavaban sus utensilios a la luz de los focos utilizados para alumbrarse, claro, pero al mismo tiempo para, abrillantándola, hacer antojable la rosácea carne de cerdo que depositaban en la vitrina, ahora vacía. Doña Pancha y uno de sus hijos pequeños habían ido a la cervecería para acompañar al Chino de regreso a casa. Lo hacían con cierta frecuencia, más como manifestación de cariño que por temor de que algo le ocurriera, pues, pese a la lobreguez del camino, el peligro era escaso, además de que vivían cerca: la tercera de Leona Vicario, derechito de Roldán, unas ocho cuadras. También el Chino estaba a punto de cerrar.
Disipada la tensión de la jornada, mientras barría, contento por la presencia de su mujer y su hijo, el Chino platicaba desde el dintel del negocio con los taqueros.
–¿Qué tal estuvo la venta, muchachos?
–Régules, patrón –respondió Rodrigo, haciendo un alto en su tarea–. ¿Y a usted cómo le fue?
–Pues bien. Pa qué no quejamos.
–¿Verdá, patrón?
La conversación la interrumpió un hombre tocado con sombrero de palma, de apariencia astrosa y mirada perdida que portaba una bolsa de mandado y solicitó un cigarro al Chino, quien le dijo que no fumaba. La reacción del individuo fue inmediata e inesperada: una fuerte bofetada al Chino, quien, estupefacto por lo sorpresivo del golpe, soltó la escoba y sólo atinó a mentarle la madre, en tanto caminaba en reversa al interior del local, seguido por la esposa y el hijo, asustados y mudos, al igual que los taqueros. El violento sujeto, aprovechando el momento de desconcierto, entró a la cervecería y súbitamente sacó un machete de la bolsa que traía y avanzó hacia el Chino. El niño, de unos once años, que no se explicaba aún por qué su padre no había respondido a la agresión del individuo pero captó el movimiento de éste, tomó con rapidez la escoba dejada a un lado y, decidido, lanzó con ella un golpe en la mano del ebrio con el propósito de que soltara el machete. Sin embargo, en su precipitación no advirtió que había tomado al revés la escoba, de manera que le pegó con los popotes. Enardecido, el sujeto volteó hacia el niño y, blandiendo la hoja, se abalanzó contra él, que se espantó, aventó la escoba y, perseguido, salió corriendo del local. El miedo le había puesto alas en las piernas y brincaba uno a uno los montones de basura que se interponían a su paso, mientras que de soslayo creía ver que el machete volaba solo y estaba a punto de alcanzarlo.
–¡Déjelo, infeliz! –gritaba aterrada, llorosa, la madre al agresor.
–¡Mátame a mí, cabrón! –exclamaba con angustia el Chino.
Aparentemente, los taqueros se habían desentendido del asunto, pero, se vio después, estaban en espera del momento propicio. Que llegó cuando el niño, el atacante tras él, se había retirado unos cincuenta metros de la cervecería y de pronto dio la vuelta rumbo al puesto de tacos, al que llegó por detrás. Rodrigo, a un lado, lo dejó pasar, y calculando el instante en que pasaría el energúmeno, le dio en la nuca un tremendo toletazo con el bat que siempre tenía a la mano “por si las moscas” y aquél cayó de bruces, lo que aprovechó el mismo Rodrigo para retirar el machete, soltado por el desquiciado. Pero contra lo que se pensaría, éste se levantó rápidamente y echó a correr por Roldán hacia la calle de República de El Salvador, donde lo alcanzaron los taqueros, Nicasio –sobrino del Chino que siempre aparecía cuando ya no había problema–, el niño y sus padres. Allí, Nicasio lo derribó y le propinó cinco o seis puñetazos, y hasta el niño, todavía temblando y lloroso, le dio la patadita de la honra en las costillas. Luego dejaron que se incorporara el hombre, quien huyó raudo hacia la oscuridad.
En la confianza de que todo había concluido, el grupo regresó a la cervecería comentando y aun festejando los sucesos.
–Ese cuate venía mariguano, ¿viste el madrazo que le di y luego luego se levantó? –comentó Rodrigo.
–Sí, estaba moto –afirmó Nicasio–. Ni le dolieron los madrazos que le acomodé.
–¡Qué sustote me dio, papá! –dijo el niño–. Pero todo por pegarle con los popotes.
–Cálmate, hijo. Hiciste bien. Si no lo has distraído a lo mejor me descuartiza.
–Pos te hubiéramos hecho en carnitas, ¿verdad, muchachos? –dijo bromeando doña Pancha.
–Pos sí, patrón –asintieron los taqueros.
–¡Ay, Pachita, ya ni la friegas! –terció Nicasio, confianzudo con su tía.
–¡Qué pasó con ese respetillo! –concluyó jovial el Chino.
Sin embargo, no habían transcurrido quince minutos cuando el pendenciero, las huellas de los golpes en el rostro, reapareció, esta vez empuñando una escuadra calibre 45. Nicasio se había retirado y el Chino y su familia se encontraban detrás del mostrador. Los taqueros estaban a punto de terminar su talacha. Todos enmudecieron al ver entrar al individuo armado apuntando hacia el Chino, quien volteó con gran rapidez a la contrabarra y tomó de ahí un objeto de vidrio marrón oscuro. Los testigos se miraron unos a otros, alarmados. El agresor, obnubilado, se adelantó a amedrentar al Chino:
–¡Te voy a matar, pinche zotaco! –vociferó.
–¡Me matas, madres! –contestó con energía el Chino–. ¡Yo te voy a matar a ti, hijo de la chingada! –gritó decidido y sosteniendo con firmeza el objeto marrón:– ¡Dispara si eres tan cabrón! ¡Ándale, güey! ¡Quiero ver si eres tan machito! ¡Órale, infeliz!
Los dos hombres estaban pálidos, pero al mariguano, conforme escuchaba los insultos del Chino y percibía su determinación, le comenzaron a temblar las corvas y se le perló de sudor el rostro. Sintió que la mano que empuñaba el arma perdía fuerza, lo cual le hizo bajarla y soltarla. La pistola cayó al suelo. El individuo, corriendo despavorido, salió del negocio, mientras los circunstantes suspiraban largamente.
Un tanto tembloroso pero contento, el Chino sopló hacia la punta de la pistola de vidrio marrón como si hubiera disparado con ella y dirigió una mirada cariñosa a su hijo.
Acera
Hace algunos años colaboraba con Luciano Galicia, gran líder electricista injustamente olvidado, en la revista Lux del Sindicato Mexicano de Electricistas y él me pidió que escribiera dos páginas al estilo de “Banqueta”, la cáustica columna de don Renato Leduc en Excelsior. “¡Uta!, no la chingue, compañero, don Renato es un fregón.” “No le estoy pidiendo que lo imite, sòlo que haga algo parecido pero circunscribiéndose al ámbito obrero…” “Ta bien, compañero.” “Le sugiero este título: ‘Líneas de aquí… …y de allá’ .” “Iiñor.” Y lo estuve haciendo a mi leal saber y entender durante algunos números. Traigo a colación esto porque se me ha ocurrido que podría exhumar ese estilacho para comentar algunas gracejadas o pendejadas de nuestro eximios políticos, empezando por el Calderas que, como su ignorante antecesor con el Peje, sólo tiene en la jeta al Carnal Marcelo. Esta columneja se llamará “Acera” en honor del susodicho poetazo, y tendrá como epígrafe algunos versos o cierta frase del enorme Pluma Blanca. Y ahí vamos:
EL LÍDER // El líder camina con paso de pato. / No es que sufra callo / ni estrecho el zapato / es que así es su andar / y con él desfila el primero de mayo / y en las noches entra a su dulce hogar. // Al líder le sobra dinero: cuotas / y otras prestaciones del trabajador / le brindan queridas, maricas, madrotas; / vicios de banquero, goces de hambreador. // La vida del líder es sólo un prurito / contumaz y terco de actos-de-adhesión; / de guiar su manada servil y obediente / y escuchar el grito: / “Gracias… gracias… gracias… Señor Presidente” / traseros en alto, en la procesión. Renato Leduc
Plantean diputados hacer del acceso a la cultura un derecho constitucional (La Jornada, 13/VII/2007 ). ¡Pa’qué queremos otro! Mejor planteen el derecho de que se cumplan los derechos ya plasmados en la Constitución: al trabajo, a una remuneración justa, a la seguridad social, a la educación, ¡puta! Tenemos un chingo de derechos, todos letra muerta.
El fiscal para delitos contra periodistas protagoniza agresión hacia reporteros (La Jornada, 13/VII/2007 ). ¡Qué huevos tan azules! Porque ha de ser panista el tipejo ese que, además, pide que se promueva una reforma que permita la permanencia de la fiscalìa, para que “no esté sujeta a vaivenes políticos” y tambièn quiere un presupuesto fijo. ¡Vaya que los tiene azules! Por cierto, el individuo de marras, Octavio Orellana, no agredió personalmente a los reporteros (no hubiera tenido el valor): fueron sus guaruras, esas bestias que rodean hasta al funcionario más bajo del escalafón, y que son pagados por todos nosotros. ¿A qué le sacan, méndigos?
Por cuarta vez, Hacienda cambia el “destino” de los 204 mdd: Que los fondos de Ye gon están el BdeM (La Jornada, 14/VII/2007 ). La pachocha millonaria que el chinito dijo que es del PAN (junto con armas que les habìa guardado a los tramposos azules para armarla de tos si no lograban robarse la presidencia) ha puesto nerviosos a todos los funcionarios del gobierno calderoniano. Al primero que le puso a temblar las corvas fue al tal Lozano Alalcón, que, tan decentito que se ve, debe ser un rufián de siete suelas como tan simplemente lo demuestra su frase, ya imperecedera: “Coopelas o cuello” y sus bravuconerìas contra las manifestaciones por la perniciosa ley del ISSTE. Por cierto, este infeliz se fue a Nueva York dizque a buscar abogados para demandar al chinito que, pese a la amenaza, les dio el yegón a èl y los panuchos . Pero dicen los mal pensados que —para que a’i muera la bronca– fue a arreglarse en lo oscurito con los abogados del hijo de China porque si no se los carga la chinada. Pero hablábamos de esa lanota: primero estaba en Banjército, luego en el Banco de la Reserva Federal de los Iunaites, después en el Bank of America, donde incluso, segùn el SAE, ya generaba intereses, y ahora está en el Banco de México. ¿Pos que train? Si el chinito no habla, no se hubiera sabido que la feria ya había emigrado como miles de compatriotas. Aceptemos que la lana anduvo del tingo al tango, pero ¿para qué? Para jinetearla, para lavarla, esto porque seguramente la billetiza no es la misma, es decir, puede ser la misma cantidad, pero con billetes diferentes. ¿Veldá que hay chino encelalo?
AQUÍ ESTAMOS DE NUEVO
Después de meses, aquí estamos de nuevo. El fraude electoral nos ha dejado un mal sabor. Pinchísimo sabor. Por allí anda el usurpador, cínico, con los tanates en la garganta, rodeado por cientos de guaruras. Pero otra vez la gente, entusiasmada, se volvió a juntar por montones en el Zócalo el 1 de julio. Creían los infelices yunques y caterva de culéis que los acompañan que se nos había olvidado su chingadera. Pues no. Aquí estamos, cabrones.
Injerencia abierta: complicidad manifiesta
A través de una carta publicada en este mismo diario, el grupo Paz con Democracia emplazó recientemente al procurador general de la República, Eduardo Medina Mora, a que responda en torno a la investigación realizada por nuestro colega periodista, Luis Guillermo Hernández, en el sentido de que Estados Unidos contrató, con acuerdo con la PGR, a una empresa, Verint Technology Inc., para intervenir todos los sistemas de comunicación en nuestro país, según el contrato 5-INLEC-07-M-0002, por un monto de 2 millones 963 mil 438 dólares.
El anuncio del contrato que ganó la licitación fue publicado el 23 de febrero pasado en el sitio web de la administración pública estadunidense. De acuerdo con el articulista, la empresa en cuestión estaría en posibilidades de “captar” todas las comunicaciones privadas (correos, chat y mensajes electrónicos, faxes, llamadas telefónicas de aparatos fijos, celulares y redes internas) con el pretexto de combatir “el crimen organizado y el terrorismo”.
En cualquier país realmente democrático y soberano esta información hubiera generado una airada reacción de los órganos legislativos, la protesta de los principales partidos y dirigentes de la oposición, y la exigencia de una inmediata investigación para verificar la autenticidad de la imputación. Igualmente, el procurador general debiera haber contestado de manera inmediata la petición de ciudadanos, quienes en uso de sus derechos constitucionales exigen de las autoridades información veraz y oportuna sobre un asunto de suma gravedad que afecta las garantías individuales y la soberanía nacional. Por lo que se observa, Medina Mora es del tipo de funcionarios que desacatan la ley y hacen de la prepotencia su protección ante el reclamo público.
En el México en que impera la imposición de un presidente espurio, el desgaste y descrédito total de las instituciones, procedimientos y formas de la democracia representativa, y la utilización de los aparatos militar, policiaco y judicial para contener y reprimir la protesta social y ciudadana, esta irrupción en la privacidad de las comunicaciones a manos de otro país, con la complicidad y anuencia de las más altas jurisdicciones, no merece explicación alguna y, seguramente, se impondrá como otra de las medidas ilegales y de fuerza del gobierno de facto que encabeza Felipe Calderón.
La abierta injerencia de las agencias de inteligencia de Estados Unidos en México, con la aprobación tácita del gobierno, demuestra también que Felipe Calderón, al igual que Vicente Fox, representan las posiciones de colaboracionismo y obsecuencia con los intereses y estrategias imperialistas en América Latina. Más allá de la reciente palabrería en política internacional con afanes propagandísticos de Felipe Calderón, el espíritu de Santa Anna se ha instalado en Los Pinos.
La Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN) constituye la carta de capitulación de los gobiernos de México y Canadá frente a su contraparte estadunidense, al incorporar a los dos países, sin consulta de sus pueblos, a la política belicista y de terrorismo de Estado que George W. Bush impuso al mundo a partir de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Aquí asistimos a la creación de una entelequia política, “América del Norte”, que sólo beneficia a Estados Unidos y a sus intereses imperialistas. A lo largo de su historia, México sólo ha encontrado guerras de conquista, expansión territorial, invasiones de filibusteros y todo tipo de agresiones de ese “norte cruel y brutal que nos desprecia”, como diría José Martí. México, por su identidad nacional, su historia y su vocación antimperialista, representada por Benito Juárez, no tiene cabida ni geográfica ni políticamente en “América del Norte”.
Luis Guillermo Hernández va más allá en su reportaje, ubicando en la añeja colonia Guerrero del Distrito Federal, sede donde la Verint Technology trabaja, junto con una enigmática Subsecretaría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada. Todo fuera que se dedicaran a vigilar las comunicaciones de las activas redes del narcotráfico, el contrabando de armas, la prostitución y la pederastia -entre la amplia gama de actividades del crimen organizado-, pero tanto en los documentos de la ASPAN como en la información recabada por Hernández, la lucha contra “el terrorismo” juega el papel principal en los esfuerzos de las agencias de inteligencia canadiense-estadunidense-mexicanas y constituye la esencia misma de la llamada “seguridad hemisférica”.
El problema es: ¿qué se entiende por “terrorismo” y quiénes son los “terroristas”, según esas agencias y gobiernos? ¿Quién o quiénes deciden qué particulares, organizaciones u organismos deben ser vigilados bajo estas categorías? ¿Qué marco legal permite o no estas interferencias? ¿Quién clasifica la información y bajo qué criterios? ¿Qué organismo local o extranjero interpreta los datos obtenidos? ¿Es legal que un gobierno extranjero contrate una compañía también foránea para intervenir las comunicaciones de nacionales? ¿Qué opinan al respecto los defensores de derechos humanos, los integrantes del Congreso de la Unión, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quienes sin duda también serán intervenidos en sus comunicaciones, en razón de la “seguridad nacional” y “la lucha contra el terrorismo”?
La experiencia de estas políticas dentro de Estados Unidos la han padecido millones de ciudadanos que han sido considerados “sospechosos”, la de miles de profesores universitarios incorporados a listas negras y el incremento de la ya exacerbada cultura de la delación y el macartismo. ¿Es lo que queremos para nuestro país? Responda, señor procurador.
Gilberto López y Rivas en La Jornada, México, D. F., 23 de marzo de 2007